lunes, 25 de abril de 2011

La crisis no se detiene en partidos de la oposición a a partir de las candidaturas en la ciudad autonoma

LA CRISIS NO SE DETIENE EN PARTIDOS DE LA OPOSICION A PARTIR DE LAS CANDIDATURAS EN LA CIUDAD AUTONOMA


AL QUIEBRE DEL PARTIDO FEDERAL A PARTIR DE LA BOCHORNOSA INTERNA SE LE SUMA A AHORA LAS TEMPESTADES EN SECTORES OPOSITORES CONTRAPUESTOS COMO EL PRO DE MACRI Y EL PROYECTO SUR DE SOLANAS

EN EL PARTIDO QUE GOBIERNA LA CIUDAD DE BUENOS AIRES LAS INDEFINICIONES DE MACRI PROVOCARON LA REACCION DE MICHETTI Y DEJARON ABIERTA LA POSIBILIDAD DE UN QUIEBRE

EL SECTOR DE PROYECTO SUR QUE LIDERA CON CADA VEZ MAS RESISTENCIA, PINO SOLANAS, ESTE RESPONDIO CON DUREZA A LAS POSTURAS CRITICAS DE TUMINI Y LOZANO. “SIENTO PENA POR ELLOS, PERO QUIEN GOBIERNA EL PARTIDO SOY YO” LES DIJO EL CINEASTA

EN EL JUSTICIALISMO DONDE HAY TRES NOMBRES EN PUGNA SON DOS LOS QUE APARECEN CON MAS POSIBILIDADES,  DAMIEL FILMUS Y AMADO BOUDOU RE3PRESENTAN DISTINTAS OPCIONES DONDE SE DISCUTE SOBRE LA DEFINICION DEL BALLOTAGE Y CON QUIEN SE BENEFICIARIA MAS EL KICHNERISMO




La pelea por gobernar la Ciudad de Buenos Aires tiene anotados a más de 20 candidatos o aspirantes a serlo. La lista de nombres se irá reduciendo a medida que se acerque el momento de la definición –la inscripción de las candidaturas ante la justicia, aunque en el camino todo parece indicar que habrá heridos. Algunos precandidatos juegan a posicionarse para luego acordar una alianza de último momento, un acuerdo que los ubique como el segundo de la fórmula de jefe y vicejefe de gobierno. Otros, los menos, saben que serán protagonistas principales de la puja por llegar al edificio de Bolívar 1.

La proximidad de la fecha límite fijadas por el calendario electoral porteño encendió el debate dentro de algunas fuerzas que se ven con chances firmes para el 10 de julio. En el macrismo, Gabriela Michetti le puso presión a su jefe político, Mauricio Macri, al condicionar su continuidad en la carrera electoral a que el propio jefe de gobierno decida disputar la reelección, o la elija a ella y no a Horacio Rodríguez Larreta como la aspirante del PRO a sucederlo. Fue una poco sutil forma de responder a la invitación del ex titular de Boca Juniors para que sus dos principales referentes en la Ciudad acerquen posiciones y acepten compartir una fórmula.

En Proyecto Sur también hubo tensión: “Pino” Solanas se apresta a anunciar su postulación para la jefatura de gobierno porteño y todo indica que lo hará para aleccionar, de paso, a dos dirigentes de su espacio que lo criticaron por resignar la candidatura presidencial. Ayer, en una entrevista, el cineasta les dijo a Claudio Lozano y Humberto Tumini que siente pena por ellos y les advirtió: “Quien conduce Proyecto Sur soy yo.”Hasta hoy, la pelea parece concentrada entre Mauricio Macri o sus dos candidatos mulettos, por un lado, y los hombres que representen al kirchnerismo, por otro.

 Los candidatos K buscarán ganar en un distrito históricamente esquivo para el peronismo en el que, paradójicamente, la presidenta hoy encabeza las encuestas por amplia diferencia. El kirchnerismo, lo prueban los números, se ha convertido en una alternativa de gobierno para la Ciudad.

El retorno de Solanas al escenario local mejoraría los números de una coalición Partido Socialista-GEN-UCR-Proyecto Sur, aunque causaría un problema a la hora de repartir los lugares de las listas: con el radicalismo y el PS como aliados, los distintos socios de Proyecto Sur –la CTA de Víctor De Gennaro, Libres del Sur, el Partido Socialista Auténtico– se verán en serios problemas para ubicar a su gente. Hay tres cuestiones fundamentales que al resolverse ordenarán el resto del escenario: si Macri será o no candidato en la Ciudad, si Solanas finalmente competirá por la jefatura de gobierno, y quién será el candidato que llevará la bandera de la presidenta. Una vez que se definan estos interrogantes, los demás actores se adaptarán al nuevo escenario. El rompecabezas se completará con los candidatos de las demás fuerzas: aunque algunos es posible que ni lleguen a presentarse en la elección del 10 de julio.

LOS NOMBRES EN DANZA

Kirchnerismo: el proyecto que encabeza Cristina, que en la Ciudad se define como Encuentro Popular para la Victoria, tiene tres candidatos consolidados que vienen compitiendo entre sí desde hace meses. A esta altura, todos los porteños saben que el hombre saldrá de la trilogía que conforman el senador Daniel Filmus y los ministros Amado Boudou (Economía) y Carlos Tomada (Trabajo). En los equipos de Filmus y Boudou, que parecen estar protagonizando el tramo final de la definición, están evaluando cómo impactaría el desembarco de Solanas y cuál sería el mejor candidato K para garantizar el pase a la segunda vuelta. Cerca de Filmus sostienen que, además de ir primero en las encuestas, el senador tiene la ventaja de representar mucho mejor al electorado “progresista”, lo que impediría una fuga de votos hacia Solanas. El comando de campaña de Boudou, por el contrario, argumenta que la llegada al ballottage está garantizada por el peso de Cristina en la Ciudad. Según la teoría de los colaboradores del ministro, Boudou sería mejor candidato en segunda vuelta porque además del voto anti-Macri sumaría votantes “de centro, independientes y desideologizados”.

Macrismo: Macri tiene a Horacio Rodríguez Larreta y a Gabriela Michetti como sus escuderos dispuestos a intentar la continuidad del PRO en la Capital. Sin embargo, el jefe de gobierno evalúa bajarse al distrito porteño, aunque hasta ahora lo viene negando. La posibilidad de bajarse de la presidencial tiene cada vez más consenso entre los 14 integrantes del equipo que conduce los destinos del PRO. De la quincena de dirigentes, unos diez promueven esa alternativa, entre ellos el empresario Nicolás Caputo y su asesor Jaime Durán Barba.

Proyecto Sur: la definición está muy cerca. Tras haberse movido siempre como candidato presidencial, Solanas anunciará en pocos días su postulación en la Ciudad. El desembarco del cineasta significará un duro golpe para los espacios de Proyecto Sur que tienen presencia en todo el país, como el MST, Libres del Sur y la CTA: se quedarán sin un candidato fuerte que traccione votos en las provincias. Hasta hace semanas, el diputado Claudio Lozano era número puesto para competir por la jefatura de gobierno. Habrá que ver cómo queda la relación entre Solanas y Lozano, economista y fundador de Buenos Aires para Todos.

PJ disidente: proliferan los candidatos, aunque casi todos ellos están intentando posicionarse para sumarse a la fórmula del macrismo, o a su lista de legisladores. Para eso, esperan una negociación de último momento entre Macri y Eduardo Duhalde. En ese escenario, el hombre bendecido por Duhalde es el ex titular del Banco Central, el otrora “Golden Boy” Martín Redrado, quien tiene la oportunidad de reponerse en la política de sus decepciones en el ámbito afectivo. Los otros precandidatos que representan al PJ disidente son José “Pepe” Scioli, apadrinado por el bonaerense Francisco de Narváez, y el rabino Sergio Bergman, quien formó el Partido Blanco de la Ciudad y se lanzó formalmente a la política como precandidato a jefe de gobierno con la sugestiva presencia del propio Macri. El último postulante de este espacio, que también viene promoviéndose para después sumarse a alguna lista, es el ex árbitro Javier Castrilli. Aunque en su momento se presentaba como el candidato de Mario Das Neves en la Capital, deberá ahora encontrar un nuevo perfil

PJ independiente: Jorge Telerman se define como un candidato “ya lanzado” y con la experiencia de haber gobernado la Ciudad. El ex jefe de gobierno tiene el respaldo del legislador porteño Diego Kravetz, titular del bloque peronista.

Coalición Cívica/ARI: por decisión de Elisa Carrió, la senadora María Eugenia Estenssoro será candidata a jefe de gobierno.

Partido Socialista: Aunque un sector del partido, que encabezan Oscar Gónzález y Jorge Rivas, apoya la precandidatura de Boudou, la corriente mayoritaria del socialismo respalda al diputado Roy Cortina. En su reciente presentación de diez puntos programáticos para una alianza en la Ciudad, Cortina dejó en claro que el PS promueve una coalición con la UCR y el GEN de Stolbizer. Ya dio algunos pasos para concretar la integración con el radicalismo: se repartieron en partes iguales las candidaturas para la elección de comunas.

UCR: tras cierta discusión interna, terminó proyectando a la diputada Silvana Giudici, cara visible de la resistencia a la Ley de Medios, como su potencial candidata a jefe de gobierno. Como Cortina, Giudici estaría dispuesta a bajar su candidatura si hay un acuerdo con “Pino”.

Nuevo Encuentro: el diputado Carlos Heller se promueve como candidato a jefe de gobierno con la intención de seguir fortaleciendo el espacio que comparte con el bonaerense Martín Sabbatella. Heller quiere que Nuevo Encuentro forme parte de un frente electoral progresista que triunfe sobre el macrismo y llegue al gobierno de la Ciudad.

Diálogo por Buenos Aires: Aníbal Ibarra, quien también se postula para la jefatura de gobierno, comparte la estrategia de Heller. Su idea es formar parte de una coalición de centroizquierda que se imponga sobre el PRO.

Convergencia Federal: Ricardo López Murphy, también precandidato, quiere sumar su apellido a una alianza electoral que incluya a la Coalición Cívica: su idea es reeditar el Acuerdo Cívico y Social (ACyS), para lo cual ya logró un guiño de la diputada Patricia Bullrich. <


domingo, 24 de abril de 2011

La nebulosa radical















NADIE SABE REALMENTE LO QUE PUEDE SUCEDER EN ESA CAJA DE PANDORA QUE ES ACTUALMENTE LA UCR, PORQUE LAS PUERTAS ESTAN ABIERTAS PARA TODOS.

EL CRUCIGRAMA DEL RADICALISMO SE TORNA CADA VEZ MAS DIFICIL DE RESOLVER. ALFONSIN DICE QUE CONSULTARA CON EL PS Y EL GEN LOS CONTACTOS CON DE NARVAEZ, PERO DESDE SU MISMO SECTOR NO SE DESCARTAN ALIANZAS CON EL PERONISMO FEDERAL.LO QUE INCLUYEN AL EMPRESARIO. MIENTRAS TANTO STOLBIZER YA ANTICIPO SU RECHAZO Y ALEJAMIENTO DE UNA EVENTUAL COALICION
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La necesidad tiene cara de hereje y el radicalismo busca con desesperación un candidato que traccione votos en la provincia de Buenos Aires. Más allá de las diferencias de piel, el apellido  de De Narváez gana cada vez más terreno y nadie dentro del centenario partido se anima a descartar en público una alianza con el empresario, como ya lo hicieron con el PRO de Mauricio Macri. Claro que, tal como lo anticipó Tiempo Argentino, la posibilidad de que el “Colorado” integre el Acuerdo Cívico podría generar la inmediata deserción de dos de sus socios, el socialismo y el GEN que lidera Margarita Stolbizer.

 “No se descarta la posibilidad de acuerdos provinciales con sectores del Peronismo Federal”, declaró ayer el jefe de la bancada de la UCR en el Senado, Gerardo Morales, y le abrió de par en par las puertas de la UCR al empresario Francisco de Narváez. Para sumar más desazón a los corazones radicales, el vicepresidente Julio Cobos reconoció que el oficialismo tiene una ventaja considerable para las presidenciales de octubre.

“Hoy las elecciones las gana Cristina”, pronosticó el mendocino.
Las palabras de Morales no fueron bienvenidas en el GEN. “Stolbizer no será candidata paralela a De Narváez. Stolbizer no será candidata a gobernadora de una colectora de Alfonsín”, aseguró ayer el diputado Gerardo Milman.

En la fuerza, la sola mención al líder de Unión Celeste y Blanco pone los pelos de punta. Lo mismo sucede en el socialismo, aunque hasta ahora sus principales figuras, concentradas en las elecciones santafesinas, evitaron referirse al tema. Si ambos partidos abandonan el Acuerdo Cívico, todos los caminos conducirían a una alianza con Proyecto Sur.

La posibilidad de que Fernando Solanas termine bajando a la Ciudad de Buenos Aires no hace más que alimentar la idea de un acuerdo que llevaría a Hermes Binner como candidato a presidente. “Nadie del socialismo va a aceptar una alianza con De Narváez. Si Cobos les resultaba intragable, esto es mucho peor. Y en la UCR le tienen miedo a Binner: es un tipo muy impredecible y necesitan un plan B. Y el Colorado les cierra por ese lado”, le dijo a este diario alguien que conoce de memoria los pasillos del PS. Un radical que hoy milita en la Coalición Cívica abonó la misma teoría: “Binner termina decidiendo una semana después de Reutemann”, chicaneó el “Lilito”.

El diputado socialista Roy Cortina aseguró que las negociaciones entre el radicalismo y el denarvaísmo son “puras especulaciones” y afirmó que en octubre el Acuerdo Cívico tendrá los mismos socios. El legislador impulsa un acuerdo para la ciudad que incluya a Proyecto Sur, pero también a la UCR para disputarle la jefatura de gobierno al PRO.
El partido de Mauricio Macri también tambalea y busca acompañantes para recorrer el camino a la Casa Rosada. Por eso el jefe del bloque macrista en la Legislatura, Cristian Ritondo, invitó a De Narváez a reeditar la coalición que terminó derrotando al kirchnerismo en la provincia de Buenos Aires en 2009. “Yo no creo que De Narváez se haya ido, creo que hay que sentarse en una mesa a conversar porque tenemos una visión muy parecida del país”, declaró el legislador porteño. En paralelo, el denarvaísmo sigue sosteniendo que las chances de que Macri se presente como candidato a presidente en octubre son ínfimas y que si el jefe de gobierno porteño “tuviera una verdadera vocación de poder, ya debería haber recorrido dos veces el país de punta a punta”.

Dejando de lado las intenciones de Ritondo, quien representa la pata peronista del PRO, en el macrismo puro ya abrieron el paraguas y comenzaron a tender puentes con la UCR ante un eventual renunciamiento de Macri. Una alta fuente de Bolívar I le confirmó a Tiempo que es Francisco Cabrera, secretario de Relaciones Económicas de la Ciudad, el encargado de negociar con Raúl Borrás, jefe de campaña de Ricardo Alfonsín. Si la jugada llega a buen puerto, en junio la boleta de comuneros de la UCR podría llevar como cabeza al mismísimo Mauricio Macri para la Jefatura de Gobierno

STOLBIZER LE COMPLICA UN ACERCAMIENTO CON DE NARVAEZ

La diputada nacional y jefa del GEN confirmó que abandonará la alianza con el radicalismo si Ricardo Alfonsín elige una "opción de derecha" y acuerda con Francisco De Narváez como candidato a gobernador bonaerense. En una entrevista con Página/12, Alfonsín aclaró que cualquier decisión sobre alianzas se tomará en conjunto con el partido de Stolbizer y el socialismo.

Stolbizer estimó que "es bastante probable" que Alfonsín concrete un pacto electoral con el empresario, al considerar que la cúpula de la UCR tiene una "visión pragmática" cree que "De Narváez le aporta dos millones de votos a Alfonsín en su carrera presidencial". "No vamos a estar ahí", ratificó Stolbizer.

"Hay necesidad de construir en Argentina una nueva alternativa política que se piense desde una perspectiva honestamente progresista, porque no hay que dejarle, en esta unidad con los sectores más conservadores, las banderas progresistas a Cristina", buscó diferenciarse Stolbizer. Dijo que, en esa línea, sus aliados serán Proyecto Sur, el Partido Socialista, Libres del Sur y Encuentro Popular.

La diputada anunció que "pusimos en suspenso nuestras conversaciones hasta tanto el radicalismo tome una decisión, pero estamos a la espera de eso ya que para nosotros es una condición".

"Que el presidente del partido (Ángel Rozas, de la UCR) diga que vamos a hacer colectora con De Narváez o con Juan Pérez, es un poco mucho para nosotros esto de aliarse con un partido que nos dice voy con cualquiera, para nosotros eso ha sido una alarma", manifestó.

Por su parte, el diputado del GEN Gerardo Milman explicó que "las conversaciones con la UCR están suspendidas. Nosotros dejamos en libertad a los radicales para que discutan el tema y una vez que lo definan veremos qué posición adoptamos".  Fuentes: Tiempo Argentino- Pagina 12.

El amperimetro del proceso electoral por la presidencia

EN OCTUBRE DEL 2010, CRISTINA REUNIA UNA INTENCION DE VOTO DEL 35, 4. %, MIENTRAS QUE HOY ASCIENDE A 37, 3% SIN LOS INDECISOS, PERO CUANDO SE LE PREGUNTA DIRECTAMENTE A LA GENTE POR QUIEN VOTARIA, UN 48 % DICE QUE LO HARIA POR LA PRESIDENTA, 

PASAN LOS DIAS Y LOS NÚMEROS DEL AMPERIMETRO NO SE MUEVEN. ES MAS, CASI SE ENSANCHAN. LA PRESIDENTA SIGUE FIRME EN SU VENTAJA SOBRE LOS DISTINTOS CANDIDATOS OPOSITORES QUE TRATAN DE LOGRAR CONFORMAR UNA SELECCIÓN CON CAMISETAS DE DISTINTOS COLORES

MIENTRAS ESTO  OCURRE LOS DIFERENTES  PARTIDOS DE LA OPOSICION,  JUEGAN A VER QUIEN FORMA LA MEJOR SELECCIÓN PARA DIAGRAMAR UNA FORMULA QUE PUEDA COMPETIR CON EL OFICIALISMO, LO QUE SE LES TORNA MUY DIFICIL PORQUE TIENEN QUE CONVENCER A SUS SIMPATIZANTES QUE DEBEN VOTAR POR UN CANDIDATO UBICADO EN LAS ANTIPODAS DE SU PENSAMIENTO.  SI HACE UNA ALIANZA CON UNO,  PIERDE VOTOS POR UN LADO Y VICEVERSA.

ALFONSIN  Y MACRI SON LOS QUE PUGNAN POR EL SEGUNDO O TERCER PUESTO, PERO NO SUPERAN DESDE QUE COMENZARON LAS MEDICIONES, EL 16 % O 17% CADA UNO, NI TAMPOCO SUEÑAN CON UNA ALIANZA ENTRE ELLOS PORQUE A ESO NO LO PUEDE MOTORIZAR NI SIQUIERA CLARIN. HAY RADICALES QUE QUIEREN PACTAR CON DE NARVAEZ, PERO SE LES VA EL GEN, DATO QUE POR OTRA PARTE SE OBSERVA EN TODOS LOS INTENTOS FRENTISTAS. DONDE EXISTE UN RECHAZO POR TODO LO QUE TIENE SABOR A ALIANZA


A exactos seis meses de las elecciones presidenciales, los sondeos confirman la holgada ventaja que Cristina Kirchner les saca a los candidatos de la oposición con sólidos porcentajes de intención de voto que van desde el 37 al 46 por ciento. Los números la colocan en el umbral o directamente triunfando en primera vuelta, o como segura ganadora en el hipotético caso de un ballottage. Una de las novedades que arrojan los sondeos es el rechazo mayoritario de los encuestados a un frente único de la oposición, al que visualizan con muchas incoherencias más allá del deseo común de derrotar al Gobierno. En cambio, los encuestadores dejan el interrogante abierto ante la posibilidad de que esa unidad sucediera de manera más “natural”. Por ejemplo, si como se especula por estas horas, Mauricio Macri finalmente desiste de la pelea nacional y queda como único candidato fuerte de la oposición Ricardo Alfonsín. La polarización, en ese caso, funcionaría como anabólica para las aspiraciones del radical.

Los encuestadores ven un escenario previo más parecido a la elección presidencial de 2007 que a la legislativa de 2009. “El kirchnerismo hoy unifica el apoyo de los sectores populares beneficiados con la Asignación Universal por Hijo con los sectores medios que se habían ido en la anterior elección luego del conflicto con el campo”, explica Artemio López, de la consultora Equis. El dato se comprueba en los altos porcentajes de intención de voto que Cristina Kirchner registra en los principales distritos del país, tradicionalmente opositores al Gobierno, como ciudad de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe.

“Hoy no hay un espíritu mayoritario por confrontar al kirchnerismo en la ciudadanía. Por eso se equivoca la oposición en su discurso, creen que persiste el antikirchnerismo de 2009”, añade Doris Capurro, de Ibarómetro. Los números están consolidados. Enrique Zuleta Puceiro, de OPSM, viene sacando periódicos “tracks” que miden la intención de voto de los candidatos. En octubre del año pasado, Cristina Kirchner obtenía el 35,4 por ciento de las respuestas, hoy asciende al 37,3 por ciento sin proyectar a los indecisos. Pero cuando consulta a quién podría llegar a votar en octubre, un 48,7 por ciento le responde que lo haría por la Presidenta. “La tendencia es igual en todos lados, se sustenta en sectores medios en los que hay moderados de las grandes ciudades, sectores muy independientes y abiertos a una agenda progresista”, explica Zuleta Puceiro.

El frente que no
A gran distancia, Mauricio Macri y Ricardo Alfonsín alternan en el segundo puesto. Sus porcentajes son fluctuantes pero la tendencia general muestra un estancamiento: a veces están un poco arriba, a veces un poco abajo, de acuerdo a la foto de esa semana. Cosechan entre el 12 y el 20 por ciento y ninguno parece que pudiera despegar de allí. Es decir, la mitad o menos de votos que obtendría la Presidenta.

Los encuestadores coinciden en que hay un alto porcentaje del electorado que está en contra del Gobierno, sin embargo, la oferta opositora no parece resultarle atractiva. El dato novedoso que surge de los últimos trabajos es el rechazo de los consultados a un megafrente opositor que junte todo en la misma bolsa, intención que subyacería debajo de los “acuerdos programáticos” –alias Pacto de la Moncloa– que vienen promoviendo por ahora de manera infructuosa Macri y Eduardo Duhalde.

En la última encuesta realizada por OPSM, el 57,6 por ciento de los entrevistados se inclinó porque cada fuerza política mantenga sus candidatos y su identidad. Ibarómetro todavía está procesando los datos del trabajo concluido el viernes según el cual apenas el 22 por ciento de los consultados respondió que prefería la unidad opositora en un único frente electoral. “A la oposición no la une ni el amor ni el espanto”, concluye Doris Capurro.

Con todo, en caso de que la idea del gran frente persista, los resultados apuntan a magros. Es que la unión de candidaturas no necesariamente implica la suma de sus intenciones de voto. Por ejemplo, explicaba un encuestador, Duhalde muestra desde hace tiempo alrededor del 6 por ciento de intención de voto. En caso de que desistiera de participar, ese porcentaje se repartiría entre Macri y Alfonsín, pero también parte iría a Cristina Kirchner. “La ilusión de la sumatoria matemática de los votos opositores no se da en la realidad”, afirma Capurro.

Uno para todos

A esta altura cabría recordar que las candidaturas todavía no están definidas. En los próximos días Macri y Pino Solanas deberán resolver si optan por la pelea nacional o eligen la posibilidad más a mano de la lucha por la jefatura de gobierno porteña. Los encuestadores coinciden en que así como un forzado frente iría en desmedro de las chances opositoras, el panorama sería diferente en caso de que fueran las circunstancias las que llevaran a una única candidatura fuerte que enfrentara al oficialismo. Eso sucedería si efectivamente Macri y Solanas privilegiaran la pulseada porteña y si Duhalde optara por dejar de lado sus improbables aspiraciones presidenciales. Hasta hace poco semejante escenario sonaba imposible. Hoy, en cambio, ya no lo es.

“Si Solanas queda afuera, hay un voto antikirchnerista que Alfonsín puede llegar a aprovechar”, acepta Roberto Bacman, de la consultora CEOP. Ricardo Rouvier, de Rouvier y Asociados, coincide: “Alfonsín podría polarizar la elección y convertirse en el candidato no K”. Claro que ya se trataría de un nuevo escenario político y se haría necesario volver a la calle a hacer números.

Necesariamente crecerían algunos puntos los candidatos opositores que persistieran en presentarse y que hoy obtienen porcentajes muy bajos como Elisa Carrió y Alberto Rodríguez Saá. Por otro lado, Alfonsín debería resolver la crucial situación en la provincia de Buenos Aires, donde ni el radicalismo ni sus aliados cuentan con un candidato a gobernador que le garantice una oferta competitiva en el distrito que reúne el 40 por ciento del padrón nacional.

Está en discusión la posibilidad de sumar a Francisco de Narváez, el ganador de 2009 y hoy segundo –aunque lejos– en las encuestas. Pero aunque algunos radicales se esfuercen en convertir al millonario colombiano en un popular peronista de cuna, muchos electores lo verán como un corrimiento hacia la derecha y Alfonsín perderá votos progresistas. También habría que ver la postura que tomarían sus socios del socialismo y el GEN. Incluso, con la posibilidad latente de que Hermes Binner también se lance a la aventura presidencial. Un dilema.

Y eso por no contar con los problemas de fábrica. “Alfonsín no tiene alta imagen negativa pero sí hay presunciones negativas sobre la capacidad de gobernar del radicalismo”, indica Zuleta Puceiro, uno de los encuestadores que más trabajaron para la UCR.

Faltan seis meses y la cuenta regresiva ya comenzó. Arranca el momento de las definiciones y de afinar el lápiz