sábado, 11 de junio de 2011

ESTAN ATACANDO A LOS PAÑUELOS, A NUESTROS HIJOS, A LOS DESAPARECIDOS", DENUNCIO TATY ALMEIDA

LA ESCALADA MEDIATICA DEL CASO SCHOKLENDER PROVOCO LA REACCION DE LOS DISTINTOS ORGANISMOS DE DERECHOS HUMANOS Y LA INDIGNACION DE TATY ALMEIDA QUE DENUNCIO A TN POR TERGIVERSAR SUS DECLARACIONES.

SI BIEN NO SON POCOS EN EL MARCO DEL KICHNERISMO Y DE LAS ORGANIZACIONES POLITICAS Y SOCIALES QUE APOYAN EL MODELO LOS  QUE ESTABAN ESPERANDO UNA OPERACIÓN DE GRAN ENVERGADURA PARA EVITAR EL TRIUNFO DE CRISTINA, TAMBIEN NO ES MENOS CIERTO QUE LA MAYORIA NO ES ESPERABA UNA OFENSIVA DE TAN BAJA ESTOFA CONTRA EL CORAZON POLITICO DEL GOBIERNO COMO LO ES LA POLITICA DE DEFENSA DE LOS DERECHOS HUMANOS, CON MEMORIA Y JUSTICIA.

HOY LE TOCO A LA TITULAR DE LINEA FUNDADORA GRITAR SU INDIGNACION POR LA MANIOBRA DE QUE AQUELLOS QUE FUERON SOSTEN PÈRIODISTICO DEL REGIMEN MILITAR GENOCIDA, MIENTRAS QUE LOS PRINCIPALES REFERENTES DE LAS ORGANIZACIONES DE DERECHOS HUMANOS SALIERON A DEFENDER A HEBE DE BONAFINI AL MARGEN  DE LAS DIFERENCIAS


La escalada mediática del caso Schoklender provocó la reacción de representantes de organismos de Derechos Humanos, denuncia una nota del Equipo de Política de Tiempo Argentino, al mismo tiempo que T aty Almeida denuncio el “ataque a los pañuelos, a nuestros hijos, a los desaparecidos”

Taty Almeida, de Madres Línea Fundadora, denunció que TN, del Grupo Clarín, tergiversó sus declaraciones sobre el caso Schoklender. Otros referentes de organismos de Derechos Humanos expresaron su firme respaldo a Bonafini.

Están atacando a los pañuelos, a nuestros hijos, a los 30 mil detenidos-desaparecidos.” Con esa afirmación, Taty Almeida, de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, inició el ejercicio de intentar superar las antiguas diferencias para defender una lucha histórica y común. En esa tarea se concentraron ayer varios de los principales referentes de organismos de Derechos Humanos que salieron a encolumnarse detrás de la Asociación Madres de Plaza de Mayo y dieron un firme respaldo a la figura de su titular, Hebe de Bonafini. El gobierno también evitó ampliar el debate en la dirección de las contradicciones internas. “A Hebe la engañaron, abusaron de la confianza de las Madres. Es un dolor muy grande ver los ataques a Hebe, que no son a Hebe, son al gobierno argentino. Hay que ser muy mal parido para no estar a su favor”, advirtió el canciller Héctor Timerman.
La reacción coronó una semana dominada por las derivaciones de la investigación judicial que involucra a Sergio Schoklender con supuestas operaciones de lavado de dinero en su rol de ex apoderado de la entidad. Las intervenciones –de Almeida, pasando por María “Chicha” Mariani hasta el escritor Osvaldo Bayer– estuvieron empujadas, en verdad, por la declaración de la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, quien el jueves pidió diferenciar a ese organismo del que encabeza Bonafini. “Ella dirige la institución y no podía estar ajena a lo que ha pasado”, señaló Carlotto en alusión al rol de Bonafini en la administración del programa Sueños Compartidos de construcción de viviendas populares.
Derivada de antiguas diferencias con Bonafini, la opinión de Carlotto generó un debate interno entre los organismos. Muchos visualizaron la necesidad de apuntalar los argumentos. En declaraciones al programa Mañana es Hoy que conduce Roberto Caballero en Radio Nacional, Almeida dio el primer ejemplo y aclaró que el canal de noticias TN, del Grupo Clarín, había tergiversado una declaración suya sobre el caso Schoklender. “Estoy asqueada con toda esta prensa horrorosa, de esta manera de inventar, de mentir, de causar cizaña. Inventaron cosas que yo no dije”, advirtió. La aclaración aludía a la edición de una declaración suya, ilustrada con una fotografía de la semana pasada cuando visitó la agencia de noticias Télam para compartir un acto por el Día del Periodista. “Tuve la mala suerte hoy de ver TN, donde sacan lo que yo no dije”, subrayó. 
Almeida no dudó en vincular esa descontextualización con la marcha de otra investigación judicial: la causa de la identidad de los hijos adoptivos de Ernestina Herrera de Noble. “No es casual. Dentro de pocos días se tiene que definir el ADN de los hijos de la señora de Noble. Están en plena campaña política”, advirtió.
Además, interpretó como una “infamia” las evaluaciones que exacerban las diferencias, muchas de ellas históricas, entre los organismos de Derechos Humanos. “No lo podemos permitir. Es un asco, nos están queriendo hacer pelota: no lo hicieron los milicos, no lo van a hacer estos sirvengüenzas. No podemos permitir que quieran hacernos daño y dividirnos”, enfatizó.
En una línea de razonamiento similar, el vicepresidente de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) Daniel Goldman cuestionó la “mala intencionalidad” de los medios en el informe sobre el caso Schoklender y, como Almeida, consideró que “no es casual” la coincidencia con una instancia de definiciones en el caso Noble. “Creo que el caso se analiza desde un lugar de mala intencionalidad. La justicia tiene que investigar a fondo e ir con todo. Pero no se puede intentar manchar a Hebe de Bonafini”, señaló Goldman.
Sin mencionar las declaraciones de Carlotto, la ex titular de Abuelas de Plaza de Mayo María “Chicha” Chorobik de Mariani salió a respaldar a Bonafini a través de una carta pública. “Querida Hebe, quería que sepas por mí, de mi respeto y admiración por tu lucha incansable”, le escribió.
Además, Mariani fue sin vueltas a las críticas: “Cobardes y oportunistas te están lapidando.” Además, recordó aquel 21 de septiembre de 1977, cuando ambas se conocieron en el doloroso inicio de la búsqueda de sus hijos. “Es cierto que por algunas diferencias de criterio no siempre estuvimos juntas, pero sabés que siempre valoré tu honestidad y especialmente tu valentía y honestidad”, puntualizó. Mariani habló del accionar de Schoklender como una “traición casi filial”. “Ya pocos recuerdan aquellos años en los que escuchábamos tiros y pensábamos en nuestros hijos y sus compañeros”, puntualizó.

LOS GRANDES MEDIOS DE BRASIL INTENTAN SEPARAR A DALMA DE LULA A TRAVES DE UNA OPERACION PARECIDA A LA QUE INVENTAN EN ARGENTINA


EN UN FORMIDABLE INFORME DE LUIS BRUSCHTEIN, DE PAGINA 12, SE ANALIZA LA PODEROSA CAMPAÑA QUE HAN INICIADO LOS GRANDES MEDIOS DE BRASIL. LOS MISMOS QUE HABIAN DESTROZADO LA GESTION DE LULA  HASTA SU SALIDA DEL GOBIERNO. AHORA REGRESO DEL EXTERIOR Y LE INICIAN UNA OPERACIÓN PARA TRATAR DE SEPARARLO DESPRETIGIANDO SU IMAGEN PARA IMPEDIR UNA NUEVA CANDIDATURA SUYA.

EN REALIDAD BRUSCHTEIN NO HACE SINO TRANSPARENTAR  LO QUE ESTA SUCEDIENDO EN AMERICA CON LOS INTENTOS DESTITUYENTES  QUE AHORA TIENEN OTROS INTERPRETES.  AYER FUE EL DE LAS ARMAS Y EL GOLPE DEL ESTADO A TRAVES LAS FUERZA MILITARES O DE SEGURIDAD. HOY ES A PARTIR DE LA ACCION DE LOS MEDIOS MONOPOLICOS, CON LA BANDERA DE LA SIP, QUE EN ULTIMA INSTANCIA ESTAN AL SERVICIO DE LOS GRANDES INTERESES ECONOMICOS QUE NO PUEDEN PERMITIR LA APARIC ION DE UNA CONSTALACION DE GOBIERNOS INDEPENDIENTES.

LOS RECIENTES CASOS DE BOLIVIA, DE VENEZUELA, DE ECUADOR SON EJEMPLOS DE GOBIERNOS POPULARES, LUEGO DE DECADAS DE DICTADURAS PRECISAMENTE APOYADAS POR ESA CORPORACION MEDIATICA CON EL COMANDO DE LA SIP.  HOY,  POR CONTRARIO IMPERIO SE DEDICAN A ORADAR EL PODER Y LAS GESTIONES DE ESOS GOBIERNOS POPULARES.

Y EN ARGENTINA SUCEDE LO MISMO. AUNQUE DE UNA MANERA PARADOJAL, YA QUE LOS MEDIOS O PERIODISTAS QUE CRITICARON A LAS DICTADURAS, A LOS GOBIERNOS NEOLIBERALES Y A SUS POLITICAS DE AJUSTE Y QUE   RECLAMARON MEDIDAS POR LOS DERECHOS HUMANOS, AHORA CRITICAN JUSTAMENTE TODO LO CONTRARIO.

EL AUTOR DE LA NOTA, LA DENOMINA “EL GROTESCO”. Y TODAVIA SE QUEDA CORTO PORQUE TAMBIEN DEBERIA INCORPORAR A ESOS SECTORES DE IZQUIERDA O “PROGRESISTAS”, QUE INCREIBLEMENTE SE LLAMAN A SILENCIO Y PERMANECEN IMPAVIDOS EN LOS PROGRAMAS POLITICOS ANTE LA ARREMETIDA DE LOS EMPLEADOS DEL MONOPOLIO CONTRA LAS ORGANIZACIONES DE DERECHOS HUMANOS.

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EL GROTESCO Por Luis Bruschtein. Pagina 12


Los grandes medios en Brasil han lanzado una fuerte campaña para separar a la presidenta Dilma Rousseff del ex presidente Lula. Atacando por otro flanco, con denuncias por enriquecimiento, consiguieron arrancarle a su jefe de gabinete, Antonio Palocci, que además era su armador político. Rousseff lo reemplazó por Gleisi Hoffman y ya empezó la campaña contra ella por su supuesta “inexperiencia”. Los grandes medios en Brasil destrozaron la gestión de Lula y sólo lo dejaron tranquilo cuando vieron que iba de salida. Lula acaba de regresar a su país luego de una gira por el exterior. El objetivo de la campaña mediática es ahora separar a la figura del ex metalúrgico de la primera mandataria y desprestigiar la imagen de Lula para bloquear una candidatura suya en las próximas elecciones.

En Bolivia, los grandes medios atacan en forma implacable al presidente Evo Morales. Promulgó una ley antirracista para sancionar el discurso peyorativo permanente y naturalizado contra los pueblos originarios, y los dueños de los grandes medios de comunicación lo acusaron de atentar contra la libertad de prensa. La SIP lanzó una campaña internacional equívoca y de mala fe, denunciando esa ley como un ataque a la “prensa independiente”.

El caso de Venezuela es más conocido por el papel que tuvo la principal cadena de televisión en el golpe de Estado contra el presidente Hugo Chávez. Los grandes medios constituyen en ese país la principal oposición.

En el caso de Ecuador, el presidente Rafael Correa acaba de ganar un plebiscito donde la principal oposición la ejercieron los medios, que hicieron campaña abierta como si fueran partidos políticos. La polarización impuesta por ellos mismos fue naturalizando incluso este lugar tan expuesto que han ocupado, dejando de lado el intento de parecer objetivos, como ya lo hicieron hace mucho los grandes medios venezolanos. Resulta novedosa, por lo menos en las últimas décadas, esta actitud opositora de los grandes medios de comunicación en América latina.

Lo novedoso en realidad es que por primera vez en varias décadas, hay gobiernos populares en la región. Hubo décadas con dictaduras, a las que estos medios apoyaron, después décadas de gobiernos neoliberales, a los que estos medios respaldaron con algunas críticas muy matizadas y ahora aparecieron los gobiernos populares, y los grandes medios se han convertido en sus críticos más encarnizados. Por primera vez son opositores. Por supuesto, estos procesos son más complejos y con más protagonistas. Las represiones de las dictaduras golpearon a los partidos populares y después estos mismos fueron cooptados por las políticas neoliberales.

Con esos porrazos, en la mayoría de los países de América latina, los partidos políticos tradicionales quedaron muy debilitados. Y al mismo tiempo también se producía una crisis del pensamiento crítico a partir del fracaso del llamado socialismo real, al que se sumó el final de un ciclo del capitalismo a nivel internacional. Muchos intelectuales de izquierda, desilusionados por ese fracaso en los países comunistas, pasaron a convertirse en detractores de esas posiciones y de las que pudieran ver como equiparables. Y algunos, en ese proceso de revisión crítica, llegaron a coincidir, de alguna manera, con los grandes medios en la exageración denigratoria de los procesos de cambio, incluso de los que se producen en marcos democráticos.

Como han surgido en forma separada, sin que hubiera una coordinación ni relaciones partidarias anteriores y con mucho desconocimiento entre unos y otros, cada uno de los procesos que derivaron hacia la instalación de gobiernos reactivos a las políticas neoliberales en cada uno de los países tiene particularidades muy definidas más allá de las coincidencias generales. En contrapartida fue y es impresionante la homogeneidad que tuvo la reacción granmediática en toda la región.

Por primera vez, estos grandes medios son furiosamente opositores y lo más curioso es que, siendo recién llegados, afirman que es el único lugar de la prensa independiente. Es el único lugar donde tendría que estar el periodismo, según ellos, y es el único que nunca habían pisado.

Toda esa historia puede ser aplicada a la Argentina. Con ese argumento resulta que los medios o los periodistas que fueron críticos a la dictadura, que fueron críticos al neoliberalismo y que siempre reclamaron medidas en los derechos humanos, en la economía o en lo social, ahora tienen que ser críticos de lo que ellos mismos reclamaron, porque los que apoyaron a las dictaduras y a los gobiernos neoliberales ahora dicen que el lugar natural del periodismo tiene que ser la oposición a esas medidas.

Ellos siempre rechazaron los juicios a los represores o las políticas de distribución de la renta o de integración regional e independencia de los países centrales. Entonces resulta que los que reclamaron que se asumieran esas posiciones, ahora tienen que rechazarlas “porque ése es el lugar del verdadero periodismo”. Suena algo estúpido. Pero, según este discurso, los periodistas que no coinciden con los grandes medios son llamados “militantes” porque no profesan la misma religión. Siempre hubo periodistas de derecha y de izquierda o progresistas y conservadores o lo que fuera.

El cruce es desopilante. Por ejemplo, el Día del Periodista, Pablo Sirvén publicó en La Nación una nota ingeniosa sobre Rodolfo Walsh y Bernardo Neustadt. El esquema es: Rodolfo Walsh = opositor y Bernardo Neustadt = oficialista. Resulta que los que no son opositores a este gobierno se parecen más a Neustadt y supuestamente los opositores se parecen más a Walsh. Así un columnista de La Nación es parecido a Walsh. Y el que apoya a las Madres y las Abuelas, más parecido a Neustadt. O sea, para parecerse a Walsh, ahora habría que estar contra las Abuelas y las Madres, o contra la anulación del punto final y la obediencia debida.

Más allá de estos malabarismos ingeniosos, lo real es que hacer esa afirmación desde La Nación ya de por sí es estrafalario. Nadie puede decir qué pensaría Walsh si estuviera vivo. Pero sí se puede recordar lo que pensaba de las empresas que manejaban los grandes medios, porque él mismo manejaba conceptos muy parecidos a los que hoy se discuten. Ninguna de las obras más importantes de Walsh fueron publicadas en los grandes medios que, por el contrario, las ignoraron y combatieron.

Es decir, el recurso es ingenioso pero termina siendo un silogismo inocuo porque la consecuencia resulta insólita: para parecerse a Walsh habría que engrosar las filas de periodistas y medios que se han convertido en los principales enemigos de los gobiernos populares del continente. Porque los grandes medios hacen en Argentina lo mismo que las demás empresas periodísticas afiliadas a la SIP están haciendo en los demás países de América latina. No pareciera que el fundador de la agencia Prensa Latina –la agencia oficial del gobierno cubano– hubiera querido ocupar ese lugar.

Sirvén y otros periodistas ponen el lugar, o lo formal, por encima de los contenidos, exactamente lo contrario a lo que hacía Walsh. Según ellos, ser opositor define al periodismo. Se ha escuchado también a dirigentes de derecha decir que el lugar de la oposición es el lugar natural del periodismo. ¿Opositor a qué? Ese dirigente de derecha sabe a qué, porque además es la primera vez en muchos años que es oposición real. No valen los discursos simplistas porque terminan por ser ridículos. Y por supuesto, tampoco es obligatorio estar de acuerdo con Rodolfo Walsh. Lo que no se puede hacer es equipararlo con Joaquín Morales Solá o con ningún otro de los columnistas de La Nación.

De todos modos da la impresión de que Sirvén lo usa simplemente como recurso ingenioso. Es de suponer que puede darse cuenta del grotesco de ese silogismo. Pero hubo otros, menos sutiles, que lo tomaron en serio, como si se tratara de una reflexión profunda. Ese es el lugar más grotesco de todos

DESAFORADO ATAQUE DE CLARIN, LA NACION Y PERFIL CONTRA MADRES Y LA PROPIA CRISTINA APROVECHANDO EL CASO SCHOKLENDER


LA CARNICERIA MEDIATICA EN FUNCION DEL PROCESO ELECTORAL Y LOS NIVELES DE ADHESION DE CRISTINA SOLO ES COMPARABLE A LA DEL LOCK AUT  RURALISTA,  EN ESTE CASO DISPARANDO SOBRE UNO DE LOS EJES DEL MODELO,  COMO LO ES LA POLITICA DE DERECHOS HUMANOS.

LO QUE SUCEDE EN NUESTRO PAIS CON LA CORPORACION EMPRESARIAL MEDIATICA TAMBIEN SE ESTA DANDO EN EL BRASIL INTENTANDO SEPARAR A LULA DE DILMA, PARA LO CUAL LE VOLTEARON A UN MINISTRO UTILIZANDO EL OPERATIVO CORRUPCION, COMO HICIERON SIEMPRE CON LOS GOBIERNOS POPULARES.

LO INAUGURARON CON EL CAUDILLO RADICAL HIPOLITO YRIGOYEN PARA JUSTIFICAR EL GOLPE DEL 30. CON PERON EN LA DECADA DEL 45 AL 55, LO ESTAN HACIENDO AHORA EN AMERICA LATINA, Y TAMBIEN EN BRASIL CON DILMA.

EL OPERATIVO ESTA DELINEADO EN “LA NACION” CUANDO EN SU ETAPA DE HOY HABLA DE RESQUEBRAJAMIENTOS EN EL KICHERISMO POR EL CASO SCHOKLENDER.

REALMENTE UTILIZANDO UN TERMINO NO ACADEMICO, “DA ASCO “AL EXTREMO Y LIMITE QUE HA LLEGADO LA CORPORACION MEDIATICA CON TAL DE IMPEDIR QUE EL PROCESO DE CRECIMIENTO CON INCLUSION CONTINUE CON CRISTINA


Informe. Diario Registrado. El caso Schoklender ha destado una avidez desenfrenada entre los monopolios mediáticos: quieren ver sangre y cabezas rodar, especialmente las de Hebe de Bonafini y Cristina Fernández de Kirchner. Para eso, mienten.
    
La rabiosa y desaforada campaña mediática que desató el caso Schoklender no apunta al propio implicado ni a tratar de desentrañar periodísticamente el hecho. Tiene por objetivo destruir, si fuere posible, uno de los ejes políticos sobre los cuales de desarrolla el actual modelo de gobierno desde 2003: los derechos humanos. Y de paso, al mismo gobierno.

Para ello, monopolios como el Grupo Clarín, La Nación y Perfil, para mencionar sólo los emblemáticos, no vacilan ni vacilarán en echar sobre los organismos de derechos humanos la artera difamación que expelen sus brulotes cotidianos (lo de Clarín debe ser récord: tantas tapas consecutivas a un mismo tema). Mucho menos sobre la persona en la que esa lucha perene -memoria, verdad, justicia- ha encarnado en términos históricos: Hebe de Bonafini.

Por esa razón, en los últimos días se han hecho denodados esfuerzos para lograr "la palabra" de quienes hasta hace poco esos medios ignoraban olímpicamente, salvo para incluirlos en hechos cuasi policiales; por ejemplo, Luis D'elía. ¿El objetivo? Que pidan, que reclamen clara y taxativamente la cabeza de Hebe y, por elevación, la de Cristina, intentando ensuciar su candidatura para así dar alguna posibilidad a sus oponentes de octubre.

Así, en La Nación de hoy se asegura que "el escándalo por la estafa en las viviendas sociales de la Fundación Madres de Plaza de Mayo desató ayer fisuras en la coalición del gobierno de Cristina Kirchner". Bajo el título "El caso Schoklender provoca grietas en el kirchnerismo", se afirma que "figuras del campo social y de defensa de los derechos humanos, afines al oficialismo, pidieron 'que se investigue' a la presidenta de la fundación, Hebe de Bonafini, por el desvío de fondos de su ex mano derecha Sergio Schoklender".

Seguidamente, se nombre a esa "figuras del campo social": "el jefe piquetero y titular del partido Miles, Luis D'Elía; la referente de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Taty Almeida, y el poeta y ex rector de la Universidad de las Madres, Vicente Zito Lema", enumera el diario.

Lo cierto, sin embargo, es que todos ellos pidieron que se investigue el hecho, como cualquier ciudadano común que pretende justicia, pero ninguno reclamó literalmente que "se investigue a Hebe", como aseveran La Nación, Clarín y demás. Taty Almeida ya los desmintió, y de la lectura de todas las notas hechas a D'elía y Zito Lema -ignorado habitual de los grandes medios- no surge ese pedido.

La justicia, en definitiva, decidirá qué investiga y qué no; no obstante, debería también investigarse la carnicería mediática con fines político partidarios que llevan adelante los monopolios