lunes, 1 de agosto de 2011

"BRUTAL DERROTA DEL KICHNERISMO", EL TITULO DE CLARIN, LO DICE TODO Y EL BLINDAJE A MACRI TAMBIEN


LAS ELECCIONES EN CAPITAL DESDE LA OPTICA OFICIAL
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ABAL MEDINA CUESTIONO LA COBERTURA DE  CLARIN LO QUE SE MANIFIESTA EL TITULO DEL DIARIO HABLANDO DE “DERROTA BRUTAL DEL KICHNERISMO” CUANDO DURANTE LA CAMPAÑÁ LO UNICO QUE HIZO FUE BLINDAR LA IMAGEN DE MACRI,  IGNORANDO LA “CAMPAÑA SUCIA CONTRA FILMUS O EL PROCESAMIENTO DEL JEFE DE GOBIERNO, ENTRE OTRAS DENUNCIAS DE CORRUPCION

POR SU PARTE, EL TITULAR DE INTERIOR, FLORENCIO RANDAZZO, CONSIDERO QUE NO SE PERDIO POR LOS MEDIOS, PERO RECONOCIO QUE “ESTOS TIENEN SU INFLUENCIA”.. ANALIZANDO LA DERROTA CONSIDERO NECESARIO LA “REALIZACION DE UN MEJOR TRABAJO TERRITORIAL YA QUE EL CONTACTO CON LA CIUDADANIA SE HACE A TRAVES DE LOS MEDIOS Y ESTOS ESTAN EN FRANCA PELEA CON EL GOBIERNO NACIONAL”

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Abal Medina: “Uno puede tener una derrota electoral, pero lo principal es no perder las convicciones”
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El secretario de Comunicación Pública, Juan Manuel Abal Medina, aseguró que "uno tiene que seguir mejorando el mensaje, pero lo principal es no perder las convicciones, uno puede tener una derrota electoral, pero no una derrota política", indicó al referirse a los resultados de los comicios porteños en los cuales Mauricio Macri fue reelecto en su cargo.

Abal Medina, en declaraciones a radio Continental, también cuestionó la cobertura hecha por el diario Clarín de estas elecciones al indicar que "hoy hablan de derrota brutal del kirchnerismo", y afirmó que la intención del multimedios fue "blindar la candidatura de Macri, no hablar de su procesamiento ni de la campaña sucia" que denunció Daniel Filmus, en la que involucraban a su padre con Sergio Schoklender.

Abal Medina analizó que Filmus obtuvo un "muy buen resultado" frente a lo que fue la campaña sucia en su contra y parte de la cobertura mediática de los comicios en la Ciudad.

En otro orden, al referirse a los cuatro muertos en Jujuy luego del operativo policial de desalojo de un predio de la empresa Ledesma, Abal Medina negó ante una pregunta que el gobierno haya tardado en reaccionar.

"Hubo un comunicado de la secretaría de Derechos Humanos y del ministro Randazzo", explicó, y estimó que "la contundencia al repudio de la represión fue inmediata".

"Hubo armas de un lado y armas del otro...no es posible ni gobernar ni protestar con las armas en la mano", concluyó el funcionario.

En otro orden, también dijo que las noticias sobre la intervención del gobierno en las eventuales modificaciones en el campeonato de fútbol es "otro claro ejemplo de la construcción de la realidad".

Sostuvo que sobre el tema "está tomando una definición la AFA", y aclaró que "a partir de que descendieron equipos importantes se estaba hablando de la posibilidad de transmitir, pero determinar (desde el gobierno) si un campeonato es chico o grande es un disparate
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“No perdimos por los medios, pero tienen influencia” 
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  El ministro del Interior, Florencio Randazzo, se refirió a a las elecciones en la ciudad de Buenos Aires. "Nos consolidamos como segunda fuerza", dijo sobre el resultado de los comicios en los cuales fue reelecto Mauricio Macri con el 64,25 por ciento de los votos.
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Florencio Randazzo, ministro del Interior.El ministro del Interior, Florencio Randazzo, expresó hoy la necesidad de "hacer un trabajo territorial más fuerte" en la ciudad de Buenos Aires tras la reelección de Mauricio Macri como jefe de Gobierno, ya que la interlocución con la ciudadanía "se da a través de los medios" de comunicación, que están en "franca pelea con el gobierno nacional".

"No nos quejamos pero es parte de la realidad. No es que estamos diciendo que perdimos por los medios, pero tienen influencia en la Capital Federal", aclaró el funcionario nacional en declaraciones a FM Milenium y radio Mitre.

Tras expresar su "reconocimiento" y "felicitación" a todos los votantes porteños, tanto los que votaron al PRO como al Frente para la Victoria, Randazzo admitió que el oficialismo "tiene que trabajar más fuerte" en el distrito porteño y destacó que se consolidaron como "segunda fuerza".

"Parte del análisis requiere que la dirigencia despliegue un trabajo territorial mucho más fuerte para reemplazar la interlocución que se da entre los dirigentes políticos y la sociedad a traves de los medios, porque nos encontramos con la pelea que este gobierno lleva adelante con los medios", explicó.

Para Randazzo, esta situación hace que "el mensaje de candidatos del oficialismo se vea distorsionado o no lo suficientemente explicitado".

En ese sentido, el ministro precisó que "ya lo estamos haciendo en distritos (centros) urbanos, donde los medios tienen una enorme influencia: reemplazar esa falta de informacion, con un trabajo militante mucho más fuerte".

Por otra parte, dijo que los resultados de ayer "no se pueden extrapolar, porque cada elección en cada distrito es diferente", y remarcó que Daniel Filmus era ayer el único postulante que contaba con una candidata a presidenta, Cristina Fernández de Kirchner

EL SUCESO DE MIGUEL DEL SEL EN SANTA FE EXPRESO EL NUEVO HILO CONDUCTOR QUE UNE EL CAMPO A LA CIUDAD, EL QUE LO ENLAZA A MAURICIO MACRI, EL DE LA NUEVA DERECHA

La Retaguardia. Sandra Russo. Pagina 12          “La semana pasada, el suceso de Miguel Del Sel en Santa Fe expresó el nuevo hilo que une al campo y a la ciudad, el que lo enlaza a Mauricio Macri. El de una nueva derecha que no tiene nada de nuevo, salvo la confirmación de que hay un tipo de derecha y un tipo de electorado de derecha, en la Capital sí como primera minoría holgada, que por algún motivo necesita camuflarse en una oferta y una demanda de candidatos mediáticos, con todo lo que los grandes medios hoy implican.

Del Sel y Macri cerraron sus campañas en el living de Susana Giménez, la conductora que evita hablar de política porque dice que no sabe de política, pero que opera políticamente justo desde ahí, desde su falsa ignorancia, haciendo bandera de ella, como esos candidatos, que dicen representar cierta “frescura” que emana de los recién llegados a un ruedo que pretenden manchado y pecaminoso. Que sus verdaderos aliados políticos sean precisamente los que más la mancharon es un detalle que Susana disimula perfectamente. ¿Por qué habría de saberlo si ella ignora todo, hasta que los dinosaurios se extinguieron?

La derecha no tiene misterios. Es lo único que conocimos durante décadas. Lo que hubo y lo que nos dio vergüenza. Lo que jamás enfrentó ninguna pelea con los medios, porque la derecha y los grandes medios en cualquier parte del mundo quieren lo mismo y son lo mismo.

En ese sentido, Del Sel viene a cubrir un falso vacío y es una falsa novedad en la política argentina, que ya tuvo su época de famosos al repentino servicio de lo público: su irrupción se apoya en el viejo discurso de que los que tienen plata no robarán porque nunca “han vivido de la política”, como si la política se agotara en ser puntero.

Ese discurso gira en falso como el viento nuevo que dice traer, pero siempre prende. Es un discurso macerado, añejado y engordado por sectores a los que les repele la política cuando deja de ser la que asiste a su palco. Sectores en paridad con el electorado. Sectores que se representan a sí mismos y quieren equipararse con el Estado, que representa a todos. Bajo cualquier gobierno con la cabeza en alto.

Es el mismo hilo de la derecha que unió a Macri con Biolcati en el Palco de la Rural. Un hilo que tira para atrás aunque diga lo contrario, porque dice cualquier cosa. La derecha que ahora ya mucho más desenmascarada desenrolla su hilo y une a Macri con Del Sel, con Biolcati, con Duhalde, con Venegas, con Rico, con Barrionuevo, con... ¿Cuánto falta para que Patricia Bullrich se fascine?

Han sacado partido del miedo que les da “un exceso” de kirchnerismo. Un miedo funcional, fogoneado y a coro. Muchos han votado a Macri convencidos de que las bicisendas no están mal, pero otros lo han hecho tapándose la nariz, por miedo. Buenos Aires no quiere cambiar. Buenos Aires no cambió. Buenos Aires no ha participado del cambio que ha llegado a recónditos lugares del país. La ciudad sigue hostil a los vientos que mantienen al país en cambio constante desde hace ocho años, gambeteando la crisis internacional gracias a políticas a las que tanto Macri como casi toda la oposición se opusieron.

Todo el mundo tiene derecho a ser lo que quiera, incluso conservador, pero al menos uno espera que no le hayan creído eso de que quiere “bajar el nivel de agresión” y que quiere “trabajar en conjunto y articulado” con el gobierno nacional. No les ha importado que el fin para Macri justifique los medios. No les han importado muchas cosas que no le habrían perdonado a otros. No es casual el voto conservador en una ciudad que ha sido el emblema, el ombligo, el clímax de una idiosincrasia petulante que ve en el interior el atraso que hoy expresa su propio voto.

La Capital es el dique que hoy soporta y sostiene las ideas que ya sumaron muchos fracasos. La Capital, tan orgullosa de cosas que no se explican, hoy prefiere ser la retaguardia.

EL SUCESO DE MIGUEL DEL SEL EN SANTA FE EXPRESO EL NUEVO HILO CONDUCTOR QUE UNE EL CAMPO A LA CIUDAD, EL QUE LO ENLAZA A MAURICIO MACRI, EL DE LA NUJEVA DERECHA

La Retaguardia. Sandra Russo. Pagina 12          “La semana pasada, el suceso de Miguel Del Sel en Santa Fe expresó el nuevo hilo que une al campo y a la ciudad, el que lo enlaza a Mauricio Macri. El de una nueva derecha que no tiene nada de nuevo, salvo la confirmación de que hay un tipo de derecha y un tipo de electorado de derecha, en la Capital sí como primera minoría holgada, que por algún motivo necesita camuflarse en una oferta y una demanda de candidatos mediáticos, con todo lo que los grandes medios hoy implican.

Del Sel y Macri cerraron sus campañas en el living de Susana Giménez, la conductora que evita hablar de política porque dice que no sabe de política, pero que opera políticamente justo desde ahí, desde su falsa ignorancia, haciendo bandera de ella, como esos candidatos, que dicen representar cierta “frescura” que emana de los recién llegados a un ruedo que pretenden manchado y pecaminoso. Que sus verdaderos aliados políticos sean precisamente los que más la mancharon es un detalle que Susana disimula perfectamente. ¿Por qué habría de saberlo si ella ignora todo, hasta que los dinosaurios se extinguieron?

La derecha no tiene misterios. Es lo único que conocimos durante décadas. Lo que hubo y lo que nos dio vergüenza. Lo que jamás enfrentó ninguna pelea con los medios, porque la derecha y los grandes medios en cualquier parte del mundo quieren lo mismo y son lo mismo.

En ese sentido, Del Sel viene a cubrir un falso vacío y es una falsa novedad en la política argentina, que ya tuvo su época de famosos al repentino servicio de lo público: su irrupción se apoya en el viejo discurso de que los que tienen plata no robarán porque nunca “han vivido de la política”, como si la política se agotara en ser puntero.

Ese discurso gira en falso como el viento nuevo que dice traer, pero siempre prende. Es un discurso macerado, añejado y engordado por sectores a los que les repele la política cuando deja de ser la que asiste a su palco. Sectores en paridad con el electorado. Sectores que se representan a sí mismos y quieren equipararse con el Estado, que representa a todos. Bajo cualquier gobierno con la cabeza en alto.

Es el mismo hilo de la derecha que unió a Macri con Biolcati en el Palco de la Rural. Un hilo que tira para atrás aunque diga lo contrario, porque dice cualquier cosa. La derecha que ahora ya mucho más desenmascarada desenrolla su hilo y une a Macri con Del Sel, con Biolcati, con Duhalde, con Venegas, con Rico, con Barrionuevo, con... ¿Cuánto falta para que Patricia Bullrich se fascine?

Han sacado partido del miedo que les da “un exceso” de kirchnerismo. Un miedo funcional, fogoneado y a coro. Muchos han votado a Macri convencidos de que las bicisendas no están mal, pero otros lo han hecho tapándose la nariz, por miedo. Buenos Aires no quiere cambiar. Buenos Aires no cambió. Buenos Aires no ha participado del cambio que ha llegado a recónditos lugares del país. La ciudad sigue hostil a los vientos que mantienen al país en cambio constante desde hace ocho años, gambeteando la crisis internacional gracias a políticas a las que tanto Macri como casi toda la oposición se opusieron.

Todo el mundo tiene derecho a ser lo que quiera, incluso conservador, pero al menos uno espera que no le hayan creído eso de que quiere “bajar el nivel de agresión” y que quiere “trabajar en conjunto y articulado” con el gobierno nacional. No les ha importado que el fin para Macri justifique los medios. No les han importado muchas cosas que no le habrían perdonado a otros. No es casual el voto conservador en una ciudad que ha sido el emblema, el ombligo, el clímax de una idiosincrasia petulante que ve en el interior el atraso que hoy expresa su propio voto.

La Capital es el dique que hoy soporta y sostiene las ideas que ya sumaron muchos fracasos. La Capital, tan orgullosa de cosas que no se explican, hoy prefiere ser la retaguardia.